Ambas imágenes juegan con sensaciones diferentes. El fuego en la primera imagen como distintivo de “Burn” capta la atención por ser un elemento de la naturaleza que despierta emociones y genera impacto directo.
Encontramos una lata negra, con una llama que comienza en color blanco y termina en color rojo, con letras blancas en 2 tipos de fuentes diferentes, nos muestra el nombre del producto.
La imagen de una mujer en el caso de Coca cola, muestra un aspecto distinto de una bebida que muy pocas veces se ha visto pero que definitivamente ayuda a acompañar la imagen de la misma. Se muestra una mujer de vestido rojo, recargada de maquillaje, con labios resaltantes. Sus expresiones faciales nos muestran cierta seriedad, pero gracias a la combinación de la postura y los colores, se convierte en una imagen sensual.






